El atrevimiento de Funklórico, por Leonardo Bigott

La habitual presentación del video que nos lleva a pasear durante breves minutos por las propuestas musicales de Guataca Producciones, el humor de su director artístico Aquiles Báez y la elocuencia del periodista Eduardo Rodríguez, conformaron el preámbulo del segundo concierto de Noches de Guataca en lo que va de año.

Cuando se escuchan propuestas musicales como a las que ya nos tiene acostumbrados este ciclo, fluyen ideas diversas que pretenden acuñar la palabra perfecta para así compartir un sentimiento que roce las fibras de usted, el lector, y así de cierto modo acercarle con más fidelidad a lo vivido por quien suscribe. En ese flujo de diversas ideas siempre hay una invitación a la reflexión.

Anoche, cuando este ensamble de virtuosos abrió con las primeras notasde “Billie Jean” de Michael Jackson, viví las capacidades sonoras que ofrecen un cajón, un cuatro, un bajo y una viola. El breve pero certero fragmento me llevó a concluir que Guataca Producciones y su ciclo musical son a Venezuela lo que el sello discográfico independiente ECM (Edition of Contemprary Music) es a Alemania. Este último, creado por Manfred Eicher en Munich en 1969, tiene ya un catalogo de cientos de artistas cuyas propuestas musicales en muchos casos son contemplativas y características de las latitudes nórdicas. La propuesta de Aquiles Báez, que ya supera los 8 años y se ha abierto caminos por otras ciudades de Venezuela, España, Panamá y Estados Unidos, puede considerarse aún incipiente pero la altísima calidad de los músicos y las propuestas que allí se presentan nada tienen que envidiarle al sello alemán. La del laureado guitarrista tiene la brisa del Caribe entre sus notas mientras que la de Eicher la gélida brisa de los países nórdicos. ¡Yo prefiero el calorcito!

Fotografía: Nicola Rocco

Fotografía: Nicola Rocco

“Billie Jean” fue un abreboca que me dejó perplejo. Lo que hicieron el cuatrista y director musical Ángel Abreu; el contrabajista, Johan Perales; la voz y percusión de Samiel Rodríguez; y la viola y dirección artística de Eliezer Rengifo, revela una musicalidad sin límites. La fusión de géneros que ofrece este ensamble está bien conjugada con elementos del folklore venezolano. No siempre estuvo el funk entre sus notas pero la indiscutible interacción entre los miembros de este ensamble revela claramente que hay espacio para todo y, la integración de sus partes viendo en sus rostros como disfrutan lo que hacen, ya bien les merece el nombre.

Qué vibra tan especial la de estos chicos de los Valles del Tuy. “El curruchá”, presentó la destreza de un novel cuatrista a mis oídos que está a la par de un Jorge Glem. Dos generaciones pegaditas con un mismo amor por lo venezolano. Los cambios de tiempo, la rítmica, la sincronía, un sentido del humor muy propio de lo nuestro con el temor habitual de quienes comienzan a labrarse un camino en el mundo de la música, son parte de los elementos que conforman la propuesta de este atractivo ensamble. Samiel tomaría el micrófono para hablar un poco de un tema de su autoría titulado “Memorias de un venezolano”, cuya temática enraizada en aspectos de la actualidad, la hizo el estreno entre las piezas que conformaron el repertorio. La pieza se caracterizó por los efectos diversos que los instrumentistas hicieron al iniciar esta crónica social poetizada en la que Samiel demostró un dominio vocal total que durante la noche coqueteó con diversos estilos. El laureado violinista Eddy Marcano entraría al escenario para interpretar un par de temas con estos muchachos. “Maracaibera” serviría para dar un poquito de humor y revelar el sutil diálogo entre violín y viola en manos de Eddy y Eliezer.

Fotografía: Nicola Rocco

Fotografía: Nicola Rocco

Otra invitada muy especial fue la cantante Huguette Contramaestre, una de las más influyentes vocalistas en las nuevas generaciones. “Criollísima” y “Quisiera” fueron las dos interpretaciones de la reconocida cantante. La primera, un clásico de Henry Martínez y la segunda, compuesta por la cantante a los 19 años y con arreglos del ensamble para esta presentación. Entre un momento y otro Ángel dio la gran sorpresa a Huguette al expresarle que incluirían su tema en el álbum que pronto saldrá.

Tras la presentación de Contramaestre, el cuarteto dejaría sólo en escena a Eliezer para que este interpretara parte de la “Suite en Re menor” de Johann S. Bach y minutos después entablaría una amistosa y desafiante conversación con Ángel sobre las limitaciones del cuatro como instrumento popular, pero éste, sin dudarlo, comenzó a tocar otro tema perteneciente también al barroco, demostrando así la extensa capacidad del cuatro y una indudable influencia del maestro Freddy Reyna. En este segmento los muchachos, miembros del Sistema Nacional de Orquestas Infantiles y Juveniles de Venezuela, demostraron 10 años de cohesión y experiencias no solo como concertistas sino también como docentes a través del programa Alma Llanera.
 

Fotografía: Nicola Rocco

Fotografía: Nicola Rocco

Tras el dueto, Samiel retomaría el micrófono para interpretar “Caminao”, una biográfica historia de amor no correspondido donde cada uno de los muchachos pudo demostrar sus dotes como cantantes. Sin partituras a la vista, demostrando una gran memoria y talento, el cuarteto acompañaría al periodista Eduardo Rodríguez con una canción de su puño y letra llamada “Tu destino es el mío”, dedicada a su esposa presente en la audiencia. Acertada dicción y sentida emoción caracterizaron la interpretación del afamado periodista.

Fotografía: Nicola Rocco

Fotografía: Nicola Rocco

El cuarteto nos llevó al final con tres temas. El primero de ellos una interesante mezcla de géneros donde retazos de “El burro de la manea y el gavilán” de Pablo Canela y uno de los temas emblemáticos de Coldplay se hicieron escuchar como parte de “Funkloreando”. ¡Increíblemente bien hilvanados! ¡Qué musicazos estos chamos!

El concierto que ya cerraba con una sentida “Alfonsina y el mar” tuvo un momento de alegría que parecía dejarlo todo allí, hasta que una voz, otra y luego otra, sumaron para pedir ¡otra! ¡otra! ¡otra! y finalmente culminar con ritmo orquídea y el tema de Hugo Blanco, “Moliendo Café”, en el cual Samiel demostró un dominio y rango vocales como pocas veces se escucha en estas tierras. Fuerza, cambios y control absoluto.

Ensamble Funklórico prepara su primera producción discográfica desde el año pasado y ha sido merecedor del Primer Lugar del concurso Ponle son al pabellón y tuvo su debut internacional en Buenos Aires dentro del marco del evento FIT América Latina en 2015.

Fotografía: Nicola Rocco

Fotografía: Nicola Rocco