"Sin contratiempos" - Miguel Siso

Homenaje de Miguel Siso al bajista venezolano Gustavo Márquez, a un año de su fallecimiento. “Este fue su último concierto y nadie lo sospechó, pues su sonrisa eterna nos llenaba de tranquilidad y confianza a pesar de saber todos la gran batalla que él estaba enfrentando contra una enfermedad que al final nos lo quitó físicamente”, compartió el cuatrista en la descripción del video.

Cuatrista y Autor: Miguel Siso

Flautas: Luis Julio Toro y Huascar Barradas

Percusión: Jorge Villarroel y Nene Quintero

Bateria: José “Tipo” Nuñez

Bajo Eléctrico: Gustavo Márquez

Producción General: Miguel Siso

Producción Audiovisual: Kluster Media / Kluster

Cámara: Joe Sarnelli

Ingeniería de Audio en vivo: Rafael Pino

Betsayda Machado y La Parranda El Clavo de gira por Europa

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Betsayda Machado y La Parranda El Clavo recorren el viejo continente con los sonidos de Barlovento, en una gira que arrancó el pasado 9 de junio y que incluye escenarios de Países Bajos, Suiza, Portugal, Francia, España, Alemania y Austria.

La agrupación, que ha recorrido Canadá, Estados Unidos y Europa con su propuesta tradicional, ha gozado de un alto nivel de acogida por parte del público, al punto que en 2017, The New York Times incluyó su producción Loé Loá en la lista de discos interesantes del año.

El Clavo, de donde son oriundos los miembros de esta parranda, es un pueblo pequeño, de aproximadamente 1500 habitantes. Allí la música es el idioma. Los parranderos se inspiran en fechas claves como Año nuevo y Día de San Juan Bautista como excusa para pasearse, casa por casa, con ritmos y canciones populares.

La parranda construye sus propios instrumentos y escribe las letras de sus canciones. A pesar de treinta años de historia, nunca habían tocado fuera de la región, hasta que Betsayda Machado, La voz negra de Venezuela, ideó junto a Juan Souki la idea de compartir esta riqueza cultural con el resto del mundo.

"Acidito" - Aquiles Machado y Aquiles Báez

"Acidito", merengue de Adelis Freitez, interpretado por el tenor Aquiles Machado y el guitarrista Aquiles Báez para el CD/DVD La Canción de Venezuela. Grabado en los estudios Artevisión de la Universidad Simón Bolívar. Ensamble:

Contrabajo: Roberto Koch

Cuatro: Rafael "Pollo" Brito

Percusión: Alexander Livinalli

Maracas: Juan Ernesto Laya

Mandolina: Pedro Marín

Arpa: Carlos "Metralleta" Orozco

"Solidaridad y cultura", lema de la Semana de Francia 2019

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Del 17 al 23 de junio se celebrará en Caracas, por quinto año consecutivo, la Semana de Francia y este año abre espacio para apoyar el trabajo de diferentes organizaciones no gubernamentales del país. Además, ofrecerá actividades para complacer los gustos más diversos. Una semana para disfrutar de conciertos, cine, exposiciones de arte, charlas sobre diferentes temas, teatro, fútbol... todo bajo el lema “solidaridad y cultura”.

“Nos parece importante que en estos momentos difíciles la cultura sea una herramienta de diálogo, de entendimiento, de cercanía entre nuestros países y la oportunidad de manifestar que permanecemos firmes, nosotros los franceses, al lado de los venezolanos”, comentó el embajador de Francia en Venezuela, Romain Nadal.

La Semana de Francia se inaugura el 17 de junio con un concierto didáctico a cargo de la compositora Diana Arismendi, en la Universidad Católica Andrés Bello, y se repetirá en el Centro de Acción Social por la Música el 21 de junio. También el 17 de junio, en la UCAB, el embajador inaugurará una exposición fotográfica inédita de la Agence France Presse (AFP), una selección de las mejores cuarenta fotos de esa agencia en los últimos diez años.

Será una semana cargada de actividades culturales en la que también habrá espacio para el intercambio de ideas. Uno de ellos: Noche de las ideas, en la sede del Impact Hub, donde se debatirá el tema Venezuela, de cara al presente, el miércoles 19 de junio, bajo la moderación de Willy McKey y la participación del profesor José Rafael Briceño, entre otros renombrados panelistas.

El jueves 20 a las 5:00pm en la Alianza Francesa de La Castellana, se llevará a cabo un conversatorio con la escritora francesa-venezolana Laurence Debray, quien presentará su reciente libro Hija de la revolución, acompañada por la historiadora Inés Quintero y el periodista Alonso Moleiro.

El epicentro

El momento cumbre de La Semana de Francia llegará con la feria Francia Tuya, que se celebrará con el apoyo de Cultura Chacao del 21 al 23 de junio en la plaza Los Palos Grandes. A partir de las 3:00 pm, los asistentes podrán visitar los diferentes stands, y a las 7.30 pm, la banda AH Sinfónico (Anibal Hamilton Sinfónico) hará su primera presentación pública en el país, interpretando un repertorio franco-venezolano. La inédita presentación será precedida por un animado y emotivo tributo a la agrupación Mano negra, interpretado por Nuevas bandas.

Los stands en la feria le permitirán a los visitantes acercarse a diferentes aspectos de la cultura francesa actual: arte, cine, innovación y emprendimiento, el idioma francés, oportunidades de formación en Francia, la gastronomía gala, entre otros.

Por primera vez, varias organizaciones no gubernamentales tienen un espacio en la feria, con la presencia del stand solidario, que contará con la participación de: Alimenta la solidaridad, Dividendo Voluntario, Abc Prodein, Consorven. Instituciones que han contado con el apoyo de la Embajada de Francia en Venezuela.

Una rica agenda de actividades se ofrecerá en simultáneo en los espacios dispuestos en la Plaza Los Palos Grandes, inclusive los más pequeños podrán participar en actividades que van desde un taller de francés hasta una proyección de un documental o película y una animación de títeres.

El sábado 22, los fanáticos del fútbol tienen una cita para vivir en pantalla gigante el partido: Venezuela-Bolivia de la Copa América. Ese mismo día, el elenco de Los Miserables Venezuela presentará un adelanto del musical, próximo a estrenarse.

Finalmente, el domingo estará cargado de cine en el Stand “Cine”, charlas sobre temas que tienen que ver con brindarle una mano a los más necesitados y la esperada final de la quinta edición del concurso nacional: Canta en francés. El ganador se hará acreedor de un viaje a Francia.

Mafer Bandola: “En medio de la diáspora, la música nos conecta”

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Por Andrea Paola Márquez

Su nombre es María Fernanda González, pero se hace llamar Mafer Bandola. Así, con su instrumento integrado definitivamente a su identidad. Tiene 29 años, 20 de los cuales los ha dedicado a ejecutarlo. Es, de hecho, la primera mujer que toca una bandola eléctrica. Es una de las fundadoras del proyecto musical Ladama y se encarga de promover la integración de la mujer en el campo de la interpretación instrumental de la música tradicional venezolana.

Su empeño en mostrar la versatilidad de la bandola llanera en todo el mundo la ha llevado a desarrollar giras de varios meses por numerosos países. Su trabajo ha sido reseñado en medios como ESPN en español. Su carrera ha terminado estando enfocada en la música como una herramienta de transformación social.

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—¿Cuándo empezaste a tocar bandola? ¿Por qué escogiste este instrumento?

—Comencé a tocar bandola llanera a los 8 años de edad, justo cuando estaba en ballet en la escuela de Bellas Artes en Guanare, estado Portuguesa. Mis padres creyeron que tenía condiciones para algún instrumento y pensaron en inscribirme para estudiar cuatro, pero al llegar a esa cátedra les dijeron que solo había cupo para estudiar bandola llanera. Por esta razón me gusta pensar que la bandola me escogió a mí.

—¿Cuál fue la manera de manejar tu confianza en un medio en el que muchos consideran que este instrumento no es femenino?

—Luego de entender lo que significa ser una mujer músico en un instrumento tradicional, hice un contrato conmigo misma: no creer en ninguna subordinación por razón de género o estilo. Las limitaciones funcionales por mi sexo es una de las agresiones más comunes que he presenciado en mis 20 años de carrera  como bandolista en la música llanera o música venezolana en general. Al principio formé parte de diferentes ensambles, pero luego me lancé como solista y me di cuenta que estaba pasando por un camino no convencional: el camino de la mujer concertista, soltera, profesional, capacitada para gestionar su propia carrera desde la experiencia. Tener a mis padres que me han acompañado en  la carrera musical y mis decisiones; mirar ejemplos de mujeres músicos de otros países; compartir con otras mujeres músicos; compartir con músicos que me aprecian musicalmente por mi trabajo sin juzgar si soy mujer... Todo eso me ha hecho manejar mi confianza hasta hoy día. Soy afortunada por contar con eso. Ahora intento ayudar a otras mujeres músicos a lograr eso mismo.

—Parece que en tu carrera hubo un antes y un después desde tu participación en OneBeat, en 2014. Eso, aunado a la fundación de Ladama, te ha dado una gran proyección internacional. ¿Cuál consideras la mejor y la peor parte de ese proceso?

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—Al encontrarme en Onebeat 2014 con músicos de otras latitudes y orígenes en la música, me convencí de que nuestra bandola y su repertorio venezolano puede sonar en diferentes espacios. También entendí que el trabajo colectivo es necesario en los procesos creativos entre culturas diversas. Por ejemplo, Ladama, que en principio nació para trabajar en las comunidades, hoy día desarrolla su segundo disco y realiza giras mundiales de hasta siete meses. Una de las mejores cosas ha sido que gracias a la proyección internacional que me brinda Ladama, la bandola llanera está en videos de charlas TED en inglés y español, en videos de Tiny Desk, en el WOMEX, WOMAD y está en las reseñas de NPR, también en ESPN en español, que son lugares donde no había llegado antes. Lo peor de esto es que aprendes que no tienes permanencia en ningún lugar y que por un tiempo no tienes casa. 

—Las giras te han mantenido la agenda copada. ¿Dónde estás radicada ahorita? ¿Qué proyectos estás desarrollando en la actualidad?

—Llevo exactamente 3 años con Ladama  yendo y viniendo a diferentes lugares. Algunas veces he ido a Venezuela y otras a casas de amigos en otros países. Por ahora, aunque mi pasaporte es el venezolano, no puedo residir en el país por los compromisos en fechas que a la banda le esperan. Esto no se siente tan bien a veces. Durante los recesos de la banda he querido ir a Venezuela, pero por la situación que vive el país en incertidumbre, no puedo ir en estos momentos por temor a cualquier riesgo. Así que siento que no vivo en ningún lugar y estoy al mismo tiempo en todas partes donde la música me ha llevado a estar. Estoy en varios proyectos. Actualmente trabajo como embajadora de un comedor para niños en Barquisimeto, estado Lara. Acabo de trabajar como parte del equipo de producción de la primera residencia Onebeat Colombia. Estamos terminando de grabar el segundo disco de Ladama. Paralelo a todo eso, voy componiendo y escribiendo muchas cosas para las que espero tener el tiempo de grabar mi proyecto solista. Por último, me he dado la tarea de abrir espacios para la formación y educación en el tema del empoderamiento femenino,  como por ejemplo clubes de lecturas, conferencias para hablar de mis experiencias como mujer en la industria musical.

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—Perteneces a un grupo de músicos que está llevando el nombre de Venezuela fuera del país ¿Consideras que influirá esta diáspora musical en nuestra transformación  social?

—Por supuesto que sí, los artistas y en especial los músicos estamos llevando a la mayor cantidad de espacios posibles la respuesta a la constante pregunta “¿qué está pasando en Venezuela?”, y aunque los medios no muestran con claridad lo que está pasando en ocasiones, nosotros los músicos, en un empeño de replantear la venezolanidad, respondemos con  ritmos, melodías y armonías lo que no ha dejado de pasar en Venezuela y es su rica cultura en las artes. La diáspora musical nos da dimensión, nos da ubicación en el mapa, nos da un lenguaje claro ante el fenotipo de la entera humanidad, la diáspora musical es uno de los mejores caminos hacia la consolidación del "ser venezolano" en medio de tanta melancolía y desinformación.

—Vas llenando tu equipaje de experiencias, ¿cómo es recibida la bandola llanera? ¿Consideras que aportas a la proyección positiva de venezolanidad? ¿Tienes alguna anécdota al respecto?

—Definitivamente la bandola llanera tiene un duende mágico, místico. Con ella me acompaño en un pajarillo que yo misma canto en la actualidad, y cuando lo toco con Ladama, antes de cantarlo, digo al público: "Ustedes saben que Venezuela está en una situación dramática, que mi gente necesita buena energía viniendo de todas partes, así que hoy ustedes y yo tenemos la única y bonita oportunidad de enviar la mejor de las energías a ellos". Una vez luego de un concierto se me acercó un venezolano y me dijo: "Con tu bandola hoy me enseñaste cómo manejar mi exilio forzado, con música puedo reivindicarme con mi país y puedo construir país desde donde estoy, ahora a cada nueva persona le presentaré los ritmos de Venezuela, gracias".

Sé que existen numerosos bandolistas de gran nivel en Venezuela y que pensarán que no soy la mejor, y podría decir que tienen razón, pero lo que a mí me mueve es la construcción de puentes entre los trascendental en lo humano y la música, pues un músico talentoso y virtuoso puede ser cualquiera que estudie muchísimo y se prepare constantemente, pero el músico que se identifique con hacer de éste un mundo que valga el esfuerzo vivir, necesitamos más de estos últimos, hace rato que la competencia dejó de importarme.

En la actualidad soy una intensa viajera, viajo mucho, por dentro y por fuera, eso sí, cada vez con menos equipaje, pues la vida así como las aerolíneas te va poniendo nuevas reglas en el vuelo. Si llevas sobrepeso, te puede salir muy caro, y esto último lo digo refiriéndome a la maleta emocional que me acompaña, poco a poco he tenido que replantear el concepto de casa, hogar, cama, familia, así como usar otros términos por otros, he cambiado las inconsistencias por certezas, los cuentos por memorias, ahora escucho más, ahora me sumo a las pequeñas acciones que vienen de grandes ideas.

—Finalmente ¿cuál crees que será el impacto de la diáspora venezolana en la proyección internacional de nuestra música?

—Creo que jamás el venezolano estuvo tan enterado de los nombres de nuestros artistas, su obra y sus proyectos como en estos tiempos de la diáspora, nos hace falta conectarnos, encontrarnos donde sea que estemos con nuestra casa, la casa emocional, y esto es lo que nuestra música hace en otras latitudes. Pienso que al cabo de unos 10 años nuestras músicas y ritmos tendrán tanta influencia en otras músicas como lo ha tenido el bossa nova o la cumbia y ya era hora porque somos un pueblo con tanta historia y con tan poca memoria, que sirvan pues nuestras letras para memorizar los que nos pasó, lo que nos desterró, lo que nos hizo y nos hará volver a reencontrarnos.

Ensamble Gurrufío celebra 35 años de trayectoria

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El Ensamble Gurrufío se reencuentra para celebrar 35 años de un itinerario lleno de grandes momentos y logros, con un espectáculo antológico que llevará buena música a los espacios del Centro Cultural BOD, en la ciudad de Caracas.

Se trata de un festivo viaje por tres décadas y media de apasionada indagación estética que ha brindado a las más diversas audiencias la posibilidad de acceder al disfrute del rico patrimonio musical venezolano, tradicional y contemporáneo.

El cuatrista Cheo Hurtado, el contrabajista David Peña, el maraquero Juan Ernesto Laya y el flautista Manuel Rojas se reúnen para recordar porqué Ensamble Gurrufío es una de las agrupaciones venezolanas de mayor trayectoria internacional, siendo desde hace décadas referencia mundial de excelencia y virtuosismo, gracias a la fluida integración de lo popular con elementos contemporáneos y un estilo que es su sello y que la convierten en una versátil propuesta que explora y reinterpreta los elementos universales y modernos del vivo acervo musical nacional.

El evento se realizará el próximo 30 de junio, a las 11:30am, en el Centro Cultural BOD. Las entradas pueden adquirirse a través de Ticketmundo.com y taquillas de la sala.

Voy: un viaje en la voz de Nella

Por Gerardo Guarache Ocque 

Viernes 31 de mayo de 2019. 8:45 am, hora de España. Los pasajeros se abrochan los cinturones para volar de Madrid a Lisboa en un Airbus de Iberia, que celebra 80 años de una ruta que significó el primer vuelo internacional en la historia de la aerolínea. En los asientos, cada quien encuentra un ejemplar de Voy, el álbum debut de Nella Rojas, la margariteña de la voz quebrada que más tarde, a 10 mil pies de altura, sorprenderá a todos porque cantará en directo allí, en un pasillo de avión convertido en escenario, acompañada por Javier Limón, su productor, autor de las canciones y cómplice de aventuras.

Voy es un viaje. Un viaje del Caribe a la península ibérica y de regreso. Algunas canciones están más cerca del trópico, de las costas venezolanas, de su Margarita del alma o hasta de Cuba. Otras parecieran aproximarse a las costas andaluzas, esas que por más de siete centurias fueron de dominio árabe. Voy es una obra dulce y melancólica. Un álbum que deja la sensación de una caricia, que respira la nostalgia del pescador cuando admira esa línea fina en la que se juntan el cielo y el mar y, además, deja en la boca el sabor del agua salada después de un día de playa. 

La más antigua de las canciones es Fin de fiesta, una copla que acercó a Marianella Rojas a Javier Limón cuando ella era estudiante en el Berklee College of Music de Boston, donde el productor español es catedrático, y que encajó en el concepto que estuvieron construyeron durante dos años para este nuevo trabajo.

De resto, todas las canciones las escribió el andaluz pensando en la voz de Nella, estudiándola, incluso procurando verbalizar sus pensamientos. Vía whatsapp, durante más de un año, le estuvo enviando fragmentos de letras y melodías para que la intérprete se las apropiara y participara del proceso creativo. El primer resultado le sirvió de tarjeta de presentación: Me llaman Nella fue el primer sencillo publicado hace más de un año. Recientemente, lanzaron la que da título al álbum, Voy, una pieza que ejemplifica la fusión musical, casi indivisible, que lleva elementos flamencos, son y espíritu caribeño, una pizca de jazz y un sutil barniz pop.    

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Venezuela está muy presente en Te dirán. Con ella, Nella cumplió uno de sus sueños de siempre: invitó para un dueto al cantautor Ilan Chester, que le envió su parte desde La India. También destaca el cuatro del cumanés Jorge Glem. Es una pieza entrañable, melódicamente curiosa, sobre un amor imborrable: escribo tu nombre cada día en la arena/ el agua viene y va/ pero tu nombre se queda. Cada vez que Nella la oye, le brotan las lágrimas de la emoción.

Volver a mi tierra es otro de los abrebocas ya conocidos. Un tema que expresa el anhelo de la intérprete y de millones de venezolanos que han dejado su casa en medio de una profunda crisis económica, social y política. En un videoclip, personalidades de la actuación como Ana María Simon, Mariaca Semprún, Prakriti Maduro, Jean Paul Leroux y Pastor Oviedo, la Miss Universo Dayana Mendoza, sus colegas de la música Ana Carmela Ramírez, Linda Briceño y muchos más, le cantaron desde el extranjero junto a ella, con amor y dolor, a Venezuela.

Una y otra vez, en la que colaboró la modelo y cantante sevillana Alba Molina, es una de las piezas más logradas del álbum. Posa sublimes melodías sobre un groove moderno. Su contenido es sufrido —es una ruptura, un despecho, los buenos recuerdos que queman— pero todo se hace llevadero gracias a armonías delicadas y un beat que incluso llama al baile, aunque no tanto como Por verte otra vez, la más caribeña, la única con arreglos de metales y solos de trompeta.

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Pero hoy es un cambio de velocidad. Una copla de añoranza por tiempos que pasaron. Quizá de la infancia, quizá de un viejo amor o de un ser querido que se fue. Quizá del país que quedó atrás pero persiste en la memoria del exiliado: Pero hoy, ahora, en este preciso instante, sólo pienso en ti si canto, dice el coro. Son canciones que, realzadas por la voz de la margariteña, se meten bajo la piel, castigan y alivian a la vez, como Tantas y tantas cosas o Ángel caído, otras dos del repertorio.

La gran rareza entre las 13 canciones que componen el álbum es 1000 miles, no sólo por ser la única en inglés o por ser la única que no escribió Limón: esa pieza la creó David Trueba, escritor y cineasta, hermano de Fernando Trueba, conocido por Vivir es fácil con los ojos cerrados (2013), la película basada en la visita que hizo John Lennon a Almería, España, siendo un beatle en 1966, en rol de actor.

A un lado, fuera del disco y en la banda sonora de la película Todos lo saben del iraní Asghar Farhadi, quedaron otras joyas que Nella Rojas grabó en este primer capítulo de su carrera profesional. Es notable la evolución de la artista, egresada de Berklee, que hizo viral una versión a capella de La Negra Atilia de Pablo Camacaro y Henry Martínez. Ahora, en medio de una curva hacia la madurez, le espera una larga gira por España y Estados Unidos para presentar su álbum debut con el sello Casa Limón. Una gran promesa artística acaba de despegar. Y cuando ella dice Voy, todos quieren ir con ella.