Caracas

Erlán recreará el sonido venezolano de los 70

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El cantante Erlán Faneite presentará su espectáculo Venezuela: Antología de una década, en el que interpretará una importante selección del cancionero tradicional de los años 70, el próximo 27 de octubre a las 11:00 am en el epicentro guataquero: el Espacio Plural del Trasnocho Cultural.

En su paso por nuestra plataforma, el artista interpretará canciones de Luis Mariano Rivera, Manuel Graterol “Graterolacho”, Simón Díaz, José “Pollo” Sifontes, Enrique Hidalgo, Carlos Bonet, Chelique Sarabia, Constantino Ramones y Juan Bautista Plaza, así como algunas recopilaciones —de autoría anónima— del folclor nacional.

Erlán, intérprete que se formó con maestros de la talla de Aida Navarro, Luis Gilberto Aristigüieta, Mariela Valladares y Alma Luz Leal, estará acompañado por Francisco Rojas y su ensamble.

El viaje de Erlán Faneite a la Venezuela de los años 70 desde la plataforma guataquera será el próximo 27 de octubre, a las 11:00 am, en el Espacio Plural del Trasnocho Cultural. Para más información, visitar nuestras redes sociales @GuatacaOficial (Instagram y Twitter) y Guataca (Facebook y Youtube).

Constanza y Fernanda: música de hermanas

Las gemelas Constanza y Fernanda Cegarra en el escenario de Noches de Guataca. Foto: Archivo Guataca

Las gemelas Constanza y Fernanda Cegarra en el escenario de Noches de Guataca. Foto: Archivo Guataca

Por Adriana Herrera

Si hacen una búsqueda rápida en YouTube y colocan exactamente ‘Fernanda y Constanza Cegarra’ —así o al revés—, van a aparecer dos videos, quizá tres: Constanza tocando el piano, hace varios años ya, en un registro tembloroso captado por su hermana gemela; Fernanda entonando una ranchera en una reunión familiar. Videos sencillos, necesarios para el recuerdo. Pero no hay una grabación de ese día de mayo en Bello Monte, en Caracas, cuando Ciudad Laboratorio con Cheo Carvajal en la batuta, hizo el experimento de retomar las calles y llenarlas de música, de luz. Porque fue justo ese día cuando Aquiles Báez invitó a cantar a las hermanas Constanza y Fernanda e hicieron el pacto: eso no se podía quedar ahí, eso que habían vivido tenía que convertirse en una Noche de Guataca. Cuatro meses después, se encontraron en la Sala Plural del Trasnocho Cultural, con todas las butacas llenas y el aplauso sostenido de emoción.

Fernanda Cegarra. Foto: Archivo Guataca

Fernanda Cegarra. Foto: Archivo Guataca

Era la primera vez que las hermanas hacían esto: anunciar un concierto, armar un repertorio solo para ellas. A ese encuentro de domingo lo llamaron Hel’manas porque así se dicen de cariño, de juego. Si iban a cantar, entonces tenían que apelar a todo aquello que les fuese cercano para que el escenario se ajustara a sus nervios de estreno, para que las notas estuvieran bien puestas. No era difícil. Las hermanas crecieron en un hogar donde la música estaba implícita. Sus padres, María Fernanda Montero y Julio Cegarra, son músicos natos y de ellos fueron aprendiendo la disciplina de cada nota, la constancia del compás. Así que cuando les tocó decidir qué llevar a esa guataca, no había otro camino posible: querían interpretar la música con la que han crecido y eso las paseaba por el bolero y el jazz, por bulerías y tonadas; pero también por sonidos más cercanos a sus 19 años que les imprimen a cada una otra manera de sentir la música, de distinguirlas fácilmente sobre el escenario, aunque sean tan iguales.

Ese domingo de Guataca las encuentra con nerviosismo y respiraciones profundas. En pleno ensayo, Constanza tiene ganas de llorar del susto, se persigna antes de interpretar un tema y le hace señas a su hermana para que se cuide la voz cuando la desliza hábilmente sobre un agudo. Fernanda pregunta si el piano se escucha bien, si la guitarra está afinada. Pide que su voz no tenga mucho eco porque las armonías pueden mezclarse y sonar muy mal. Su padre, Julio, está en la percusión y las observa callado, concentrado. Su madre, María Fernanda, está en el violín y va de un lado a otro conteniendo sus nervios. Aquiles está en la guitarra, Fernando Rodríguez en el cuatro, Fabio Páez en el piano, Luis Freites en el bajo y Germán Domador en la caja y percusión. Todos se abrazan detrás de la cortina negra, en el momento justo que dan sala y Aquiles busca, desesperadamente, su café. Siempre es curiosa esa suerte de aislamiento detrás del escenario, el hablar bajo, el conseguir la concentración y alejar el susto, el escuchar el murmullo de quienes van llenando las butacas y no creerlo. Por un breve instante, no creerlo.

Cuando los siete músicos aparecen en escena y Constanza y Fernanda los secundan, el aplauso es emocionado y así calan las primeras notas de Tú sí sabes quererme, de Natalia Lafourcade, que termina con sus palabras agradecidas por la sala llena, por la alegría que sienten de convertir un sueño en una oportunidad. Pero eso apenas fue un abreboca. El paseo musical de sus recuerdos se remonta a un bolero interpretado por Fernanda, un género que es parte importante de su adolescencia. Lo siente y por eso el Alma mía de María Grever le sale sutil por la garganta y conmueve a todos. Ante cada canción, una historia, un recuerdo, como el de Constanza evocando a su padre enseñándole las notas de Acidito en el piano, un tema que ella escuchó por primera vez en ese disco grabado por los Aquiles –el Báez y el Machado- y que ahora trae al escenario para cantarlo emocionada.

Eso. La emoción las acompaña durante las casi dos horas de concierto. Se permiten llorar, recordar, soñar, aunque eso les quiebre la voz y tengan que abrazarse de tanto en tanto diciéndose al oído: “Estamos juntas, hel’mana”. Así van construyendo su música y entonces Constanza sorprende con su versión de La negra Atilia que alguna vez le escuchó cantar a Nella Rojas, y Fernanda hace referencia al cine y cómo la música la eleva a veces sin siquiera saber de qué trata eso que está por ver. Así se anima a cantar Mañana de carnaval en portugués y Omar Sharif en inglés, solo con el piano y el violín de fondo. Pero cuando Constanza hace una pausa para contar cómo les duele el exilio, cómo les pesa la distancia de la gente que quieren, casi no alcanza a terminar La despedida, de Aquiles Báez, quien la acompañó con la guitarra. Lo mismo ocurre con Derecho de nacimiento, de Natalia Lafourcade, que las planta con sus 19 años sobre un escenario en el que intentan rescatar valores con su música.

Constanza Fernanda. Foto: Archivo Guataca

Constanza Fernanda. Foto: Archivo Guataca

Así siguen. Se pasean por una bulería, Constanza baila, Fernanda aplaude y luego se queda a solas con su guitarra interpretando un tema de Pablo Alborán que está grabado en su recordatorio musical más temprano. Solamente tú la canta para ella misma, como quien le canta al viento. Y justo después, Sueño de una niña grande, de Aldemaro Romero, que no podía faltar a la cita. Cierran con Tonada de luna llena de Simón Díaz, a dúo. Es un final de concierto emocionante, el público se pone de pie, ellas se abrazan, agradecen, sonríen, aplauden también. Y todos saben que hay un tema más, que no es posible esa despedida, y entonces cierran con un algo de Rawayana, la banda favorita de Constanza, que las hace bailar y aplaudir y despedirse contentas.

Y después de esto, ¿qué? “Mañana hay clases”, dice Fernanda entre risas, después que todos ya se han ido de la sala y ella aún está tras la cortina negra sopesando la adrenalina. Estaba lista para comenzar sus clases de Arte en la Universidad Central de Venezuela y Constanza para hacer lo propio en Comunicación Social. Vendrán más conciertos, lo saben, pero por lo pronto lo que importaba en ese instante era la emoción de ese domingo, la música que hicieron juntas, como músicos, como hermanas, por primera vez ante un público que se los agradeció con aplausos y abrazos, con la certeza de que ahora es que queda mucho más por ver y escuchar.

El día que Belkys se sintió como en casa

Belkys Figuera en Noches de Guataca. Foto: Archivo Guataca

Belkys Figuera en Noches de Guataca. Foto: Archivo Guataca

Por Adriana Herrera

Tres semanas antes, Belkys comenzó a ensayar la guataca. No estaba en sus planes, pero un día Aquiles (Báez) le sugirió que se atreviera como solista y fue por eso que ella reunió a su familia, armó un repertorio y comenzó a ensayar tres veces por semana antes de ese domingo por la mañana en el que la Sala Plural del Trasnocho Cultural se llenó de amigos, de más familiares, de un público que la sigue desde hace más de 10 años. Era tanta la novedad, aunque el escenario no le era ajeno, que a Belkys Figuera se le quebró la voz cuando quiso saludar. Entonces, los aplausos la arroparon.

La voz de Belkys se dejó escuchar, a capella, detrás de la cortina negra, cuando los músicos ya estaban en escena. Eran diez sin contar a Belkys, quien salió vestida entre amarillo y negro. Justo después, dijo: “Tengo ganas de llorar”. Y lloró. Estaba en casa, entre familia. Su hermana Milagros se encargó del cuatro, la bandola y de poner su voz; su hija Ivanna Lira estaba en los coros y saltó a frente del escenario en algún momento para encantar con sus matices; su prima Gerónima se lució haciendo coros. Su esposo Iván Lira, en la percusión, y los amigos también. Sí, Belkys Figuera estaba entre familia. Era como lo quería.

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Su repertorio era un cúmulo de recuerdos. Un paseo por los rincones de su casa, de las noches en la bahía de Cata, de los sonidos del tambor, de los afectos. Si iba a cantar sola por primera vez, Belkys quería asegurarse de traer al escenario la música que la formó. “El canto me hacía más fácil comunicarme con las personas”, dijo cuando le pusieron un furruco al frente, ese instrumento tan grave, tan profundo que acompaña su voz al ritmo de sus manos y que es parte de ella. Y el furruco estaba allí porque quiso comenzar con La Caraqueña, un aguinaldo para recordar que fue Miguelángel Pastrán quien le enseñó a cantarlos.

Por momentos, Belkys no se cree que la sala está llena. Que hay gente allí aplaudiendo y compartiendo su emoción. Cuando reconoce algún rostro entre el público, se sorprende, saluda, agradece. Le dedicó Nostalgia Andina a su profesora de canto y Criollísima a su madre, Petra Tovar, porque ese merengue venezolano de Luis Laguna se le parece a ella. La evoca y se le quiebra la voz.

Muchas cosas pasaron en el escenario. Como ese instante en que Belkys dejó a los músicos solos y se fue detrás de la cortina negra para después asomarse con curiosidad y risa a ver cómo habían armado un bochinche con Mi Caracas, un merengue de Milagros Figuera, su hermana, que puso a todos a bailar y que trajo ante el público a bailarines vestidos de ciudad de antaño que invitaban a unirse al coro de Caracas, Caracas, yo te quiero, mi Caracas. Pasó también que cuando Ivanna, su hija, interpretó Recuerdos en Jota e inundó la sala con su voz, Belkys contó que ella no la enseñó cantar, que aprendió sola y de algún lado del público se escuchó eso de que hijo de gato caza ratón. Y también ocurrió que cuando los bailarines volvieron a escena para un joropo, Belkys bailó también ese Entreverao, aunque luego de los nervios y la emoción se le olvidó que lo había hecho y lo quería cantar y bailar otra vez.

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A ese ritmo, Belkys llegó a Ojos color de los pozos, poema de Alberto Arvelo Torrealba convertido en pasaje. Lo hizo con honestidad, al confesar que es un tema difícil, que se le puede olvidar la letra y por eso prefiere leer y dejar que la voz haga lo suyo. Porque eso fue lo que hizo Belkys en su concierto: ser honesta con sus emociones, con sus recuerdos; como cuando quiso contar que en el pueblo de Cata, al que está tan arraigada, sólo se escuchaba en la radio las emisoras de Puerto Rico tan llenas de plenas, sones y boleros. Esos sonidos educaron su oído, más el tambor, y es por eso le salieron arreglos de parranda y bolero como Tu voz, que interpretó con entusiasmo para hacer más que un susurro de palmeras, como dice la canción. Canción que, por cierto, le dedicó a su tío Pedro, que le insistía en ponerla a escuchar temas del Gran Combo de Puerto Rico.

Cosas así pasan cuando te sientes como en casa, en familia. Belkys rinde honores a San Juan, el escenario se llena de tambores, de calipso, se vuelve colores y gente que baila de un lado a otro. El público se entusiasma, aplauden con ritmo, los tambores cubren el lugar, un niño le entrega flores, todos mueven los hombros, le cantan a San Juan, no se acuerda si cantó el Entreverao, no se quiere despedir, no sabe cómo asimilar lo que está cantando y sintiendo porque la emoción le gana; canta La mujer del campo y recuerda que es uno de los temas que más le piden; vuelven los bailarines y de repente ya no se van más. La casa está llena: de familia, de amigos, justo como ella quería para recordar su música y enaltecerla.

El color de la voz de María Rivas

El color de la voz de María Rivas

El 15 de noviembre del año pasado, María Rivas atravesó el pasillo de entrada al Mandalay Bay Center de Las Vegas destilando elegancia. Un vestido largo negro y verde, una sonrisa amplia, mucha gente susurrando preguntándose quién era esa rubia.

Las gemelas Constanza y Fernanda Cegarra en Noches de Guataca

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Gemelas en los genes y en la música. Así se autodefinen las hermanas Constanza y Fernanda Cegarra, quienes traerán su frescura al escenario de Noches de Guataca el próximo 29 de septiembre a las 11:00 am en el Espacio Plural del Trasnocho Cultural.

Hel’manas es el título de un concierto en el que se pasearán por un abanico de géneros musicales, desde el bolero hasta el jazz, incluyendo música latinoamericana y bulería, hasta aterrizar en ritmos tradicionales venezolanos. Las Cegarra harán coincidir en un mismo show a autores como Natalia Lafourcade, Pablo Alborán, Aquiles Báez, Aldemaro Romero y Simón Díaz; un repertorio ecléctico cualquiera edad.

El encuentro musical nació de la cotidianidad de un hogar donde la música ha sido parte de la vida misma. Hijas de una pareja de músicos, cada una de las Cegarra ha tomado en serio su camino como artista: Constanza estudia piano en la Escuela Mozarteum Caracas, Fernanda por su parte recibe clases de guitarra en la Escuela Nacional de Música Juan Manuel Olivares, donde también se forma como cantante con el tenor lírico Víctor López. Ambas han sido instruidas en teoría y solfeo por su padre, Julio Cegarra.

“Todo ha confluido armónicamente para que hoy unan sus voces en un escenario como lo que son: hermanas, felizmente unidas por la sangre y la música”, comenta su madre, María Fernanda Montero, mánager del dúo.

En las Noches de Guataca las gemelas estarán acompañadas por Fabio Páez (piano), Fernando Rodríguez (cuatro), Luis Freites (bajo), y Germán Domador (percusión). La violinista María Fernanda Montero y el maestro de la guitarra Aquiles Báez participarán como invitados.

Para disfrutar el concierto que Constanza y Fernanda Cegarra traen como Hel’manas al ciclo de Noches de Guataca, pueden asistir el próximo 29 de septiembre a las 11:00 am al Espacio Plural del Trasnocho Cultural. Las entradas están a la venta en Ticketmundo.com y en taquillas de la sala. Más información en nuestras cuentas en las redes sociales, @guatacaoficial (Instagram y Twitter) y Guataca (Facebook y Youtube).

Belkys Figuera abre una nueva temporada guataquera

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Nuestra plataforma iniciará otra temporada de conciertos con un recital de la cantante Belkys Figuera. La cita, en la que sonarán aguinaldos, parrandas, calipsos, pasajes, merengues, joropos, valses y tambores, será el próximo 15 de septiembre a las 11:00 am en el Espacio Plural del Trasnocho Cultural.

El espectáculo, que su protagonista ha titulado “En familia” y que pretende generar el ambiente de un auténtico encuentro entre amigos y familiares, invitará al público a acompañarla en un viaje por los géneros de la tradición venezolana que han definido su recorrido.

“Es un concierto de agradecimiento a la vida y a todas esas personas que siempre han estado conmigo, que me han apoyado y han creído en mí. Será una oportunidad para hacer lo que me llena, aquello que me enseñó a comunicarme y a amar la vida: el canto”, comenta Figuera, quien interpretará piezas de Milagros Figuera, Miguel Pastrán, César Prato, Rafael Salazar y Juan Jayaro, y que homenajeará a exponentes latinoamericanos como el cubano Ramón Cabrera.

A pesar de su extensa trayectoria como cantante y cultora —actualmente es una de las principales exponentes de la Fundación Bigott junto a la agrupación B11, de la cual es directora—, ésta será la primera vez que Figuera se presente como solista. Sin embargo, actuará con una banda conformada por Gustavo Bencomo (guitarra y mandolina), Milagros Figuera (cuatro y bandola), Daniel Hernández (bajo), Gerónima Muñoz (coros) y una gran sección de percusión integrada por Iván Lira, Sulyn Villarroel y Carlos, Yondis y César Díaz. Como invitada especial, participará la cantante Ivanna Lira.

Para disfrutar del inicio de temporada de Noches de Guataca con Belkys Figuera, los invitamos a asistir el próximo 15 de septiembre, a las 11:00 am al Espacio Plural del Trasnocho Cultural. Entradas a la venta en Ticketmundo.com. Para más información, seguir nuestras cuentas en las redes sociales, @guatacaoficial (Instagram y Twitter) y Guataca Oficial (Facebook y Youtube).

"Solidaridad y cultura", lema de la Semana de Francia 2019

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Del 17 al 23 de junio se celebrará en Caracas, por quinto año consecutivo, la Semana de Francia y este año abre espacio para apoyar el trabajo de diferentes organizaciones no gubernamentales del país. Además, ofrecerá actividades para complacer los gustos más diversos. Una semana para disfrutar de conciertos, cine, exposiciones de arte, charlas sobre diferentes temas, teatro, fútbol... todo bajo el lema “solidaridad y cultura”.

“Nos parece importante que en estos momentos difíciles la cultura sea una herramienta de diálogo, de entendimiento, de cercanía entre nuestros países y la oportunidad de manifestar que permanecemos firmes, nosotros los franceses, al lado de los venezolanos”, comentó el embajador de Francia en Venezuela, Romain Nadal.

La Semana de Francia se inaugura el 17 de junio con un concierto didáctico a cargo de la compositora Diana Arismendi, en la Universidad Católica Andrés Bello, y se repetirá en el Centro de Acción Social por la Música el 21 de junio. También el 17 de junio, en la UCAB, el embajador inaugurará una exposición fotográfica inédita de la Agence France Presse (AFP), una selección de las mejores cuarenta fotos de esa agencia en los últimos diez años.

Será una semana cargada de actividades culturales en la que también habrá espacio para el intercambio de ideas. Uno de ellos: Noche de las ideas, en la sede del Impact Hub, donde se debatirá el tema Venezuela, de cara al presente, el miércoles 19 de junio, bajo la moderación de Willy McKey y la participación del profesor José Rafael Briceño, entre otros renombrados panelistas.

El jueves 20 a las 5:00pm en la Alianza Francesa de La Castellana, se llevará a cabo un conversatorio con la escritora francesa-venezolana Laurence Debray, quien presentará su reciente libro Hija de la revolución, acompañada por la historiadora Inés Quintero y el periodista Alonso Moleiro.

El epicentro

El momento cumbre de La Semana de Francia llegará con la feria Francia Tuya, que se celebrará con el apoyo de Cultura Chacao del 21 al 23 de junio en la plaza Los Palos Grandes. A partir de las 3:00 pm, los asistentes podrán visitar los diferentes stands, y a las 7.30 pm, la banda AH Sinfónico (Anibal Hamilton Sinfónico) hará su primera presentación pública en el país, interpretando un repertorio franco-venezolano. La inédita presentación será precedida por un animado y emotivo tributo a la agrupación Mano negra, interpretado por Nuevas bandas.

Los stands en la feria le permitirán a los visitantes acercarse a diferentes aspectos de la cultura francesa actual: arte, cine, innovación y emprendimiento, el idioma francés, oportunidades de formación en Francia, la gastronomía gala, entre otros.

Por primera vez, varias organizaciones no gubernamentales tienen un espacio en la feria, con la presencia del stand solidario, que contará con la participación de: Alimenta la solidaridad, Dividendo Voluntario, Abc Prodein, Consorven. Instituciones que han contado con el apoyo de la Embajada de Francia en Venezuela.

Una rica agenda de actividades se ofrecerá en simultáneo en los espacios dispuestos en la Plaza Los Palos Grandes, inclusive los más pequeños podrán participar en actividades que van desde un taller de francés hasta una proyección de un documental o película y una animación de títeres.

El sábado 22, los fanáticos del fútbol tienen una cita para vivir en pantalla gigante el partido: Venezuela-Bolivia de la Copa América. Ese mismo día, el elenco de Los Miserables Venezuela presentará un adelanto del musical, próximo a estrenarse.

Finalmente, el domingo estará cargado de cine en el Stand “Cine”, charlas sobre temas que tienen que ver con brindarle una mano a los más necesitados y la esperada final de la quinta edición del concurso nacional: Canta en francés. El ganador se hará acreedor de un viaje a Francia.