Francia

Objetivo 1.1 del verano en Europa: aprender música venezolana

Participantes del XVII Curso Internacional de Verano de Música Criolla || Foto: Cortesía María Alejandra Rivas

Participantes del XVII Curso Internacional de Verano de Música Criolla || Foto: Cortesía María Alejandra Rivas

El cuatrista Leonidas Rondón dirigió un taller de música venezolana para europeos en Francia, en el que dictaron cátedra instrumentistas como Miguel Siso, ganador de un Latin Grammy reciente, el gran violinista y director orquestal margariteño Eddy Marcano, el contrabajista Roberto Koch y Rafa Pino, compositor, letrista y mitad de El Tuyero Ilustrado. También participó el fundador del programa, el maestro Cristóbal Soto.  

Músicos de Francia, Bélgica, Luxemburgo, España, Suiza, Inglaterra y también Japón se reunieron durante una semana en la ciudad de Cahagnes, Francia, ubicada en la región de Normandía, para conocer el joropo, la gaita zuliana, el vals venezolano y el merengue venezolano en una cita que llevó por título: Curso Internacional de Verano de Música Criolla.

A través de un comunicado de prensa, Leónidas Rondón, quien dirigó el taller, celebró el interés que suscita la “pluriculturalidad” de Venezuela.

A su vez, Soto, recordado fundador del Ensamble Gurrufío, hijo del artista plástico Jesús Soto y apasionado de la música tradicional de nuestro país, se mostró complacido por los logros: “Estamos haciendo este curso para enseñar nuestra música criolla con gran alegría. Hemos tenido mucho trabajo, pero funciona porque los alumnos están contentos. Comenzamos en 2002 con esta idea y ya llevamos 17 años ininterrumpidos”.

Eddy Marcano, violinista y director orquestal, manifestó su emoción al ver a músicos de países remotos asistiendo a un taller dedicado a géneros venezolanos: “Es algo que realmente nos llena de orgullo y eso se debe en buena medida a la labor que viene llevando a cabo el maestro Cristóbal Soto”.

El diverso viaje musical de Séverine Parent

Por Gregory Escobar/ @gonzopersona

Fotos: José Carlos Martínez

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Una de las cosas que sorprenden gratamente sobre Séverine Parent es que no es, ni de lejos, una diva que monopoliza el foco.

Eso se percibe desde el mismo principio de su concierto: El escenario de la sala Maria Felix de la Alianza Francesa Polanco, en la Ciudad de México, ofrece un ambiente íntimo, con una iluminación austera, tenue y uniforme a todos los músicos. 

El lineup, latinoamericanamente diverso, entra a cuentagotas al escenario. Francisco “Coco” Díaz (Venezuela) en el teclado, Juanjo Gómez (El Salvador) en la guitarra, Pablo González Sarre (México) en el bajo, y Yilmer Vivas (Venezuela) en la batería y dirección musical.

Unos tranquilos sonidos electrónicos ambientales, a lo Alan Parsons Project, diluyen el silencio incómodo de una entrada poco ceremonial. Rápidamente, los ochentosos sonidos digitales New Age son invadidos violentamente por la batería robusta y contundente de Vivas. 

Así inicia Né quelque part, la canción perfecta para iniciar el setlist de la cantante francesa.

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Los conocedores del pop francés identificarán inmediatamente este cover del mega hit de 1988 de Maxime Le Forestier. La canción es una proclama absoluta del proyecto de Séverine: Una canción de duración pop (menos de 4 minutos), donde la enorme diversidad apenas puede contenerse. El coro tiene una cadencia reggae-caribeña sabrosísima, pero el tema no para de navegar por varios géneros, incluyendo el jazz, drum & bass (¡a pulso!) y el punk.

En el centro, Séverine luce perfectamente cómo una talentosa artista intentando ocultar sus nervios. La cantante tiene una exitosa carrera como vocal coach, incluyendo una larga temporada como curadora vocal en el Cirque Du Soleil. Pero esta es la presentación al público de Voyageuse, su primer disco solista, y es una situación completamente inédita para ella.

Paseándose por tres idiomas (francés, español e inglés), Séverine continúa develando una a una sus canciones. Amies es una carta de amor a una amistad de más de 30 años. El tema inicia con una secuencia rítmica a-la-Portishead que rápidamente desemboca en una cálida canción pop-rock beatlesca de la era Billy Preston (el teclado es fundamental en este tema) y que demuestra rápidamente la calidez y potencia de la voz de Séverine.

Con Petit être, una canción de cuna dedicada a su hijo adulto, Séverine contrapuntea amistosamente con la guitarra. Con Alas de Cristal, el proyecto empieza a develar su inevitable y nostálgica influencia venezolana. Las maracas y el cuatro encajan perfectamente con la voz de la francesa.

Cuando Séverine no canta, su atención se centra en los músicos, a los que mira con admiración y cariño cada vez que puede. Ni nos importa que nos dé la espalda. Lo entendemos.

Tras admitir sus nervios y su “boca seca”, Séverine continúa su arco por la música tradicional venezolana, con sendas versiones de Criollísima ( de Luis Laguna y Henry Martínez) y Tonada De Luna Llena (Simón Díaz). Ambas, sobretodo Tonada, ofrecen los momentos más protagónicos de la cantante.

Los músicos abandonan temporalmente sus posiciones, excepto “Coco” Diaz, el cual acompaña con su piano a Séverine en Ocaso, una pieza creada originalmente por el guitarrista venezolano Francisco Fernández.

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El coro de Oubli (Olvido) suena absolutamente al de And I Love Her de The Beatles, pero con una progresión armónica que hace un giro final inesperado a un tono más desgarrador. Es quizás el momento más vulnerable del set de Séverine, que sólo está acompañada tenuemente del piano y el bajo. Lejos de sonar desesperanzada, luce dulce y tenaz ante el dolor de amar a una madre que ya no la recuerda.

Tras cumplir eso de “vamos con las canciones tristes de una vez”, todos los músicos regresan al escenario. Trance es una especie de intermission para Séverine, que no puede evitar bailar y cantar un par de minutos en este jamming latin funk antes de desaparecer momentáneamente tras bastidores. La pieza desemboca en un despliegue absoluto de talento de los cuatro músicos. Vaya trabuco.

Para la segunda mitad de esta Guataca Night, Séverine regresa al escenario con su cabello corto, jeans ceñidos, una playera blanca amarrada bajo el ombligo y unas sandalias romanas planas. El outfit reafirma su humildad en el escenario. No hay trajes vistosos, peinados glamorosos o tacones que la eleven unos centímetros. Sólo una actitud tranquila y una seguridad sobre su talento que es francamente cautivante. Los sutiles nervios iniciales parecen haberse esfumado por completo. A ratos, Séverine canta con una mano dentro del bolsillo, sin lucir en absoluto desfachatada. Eso no lo logra cualquiera.

La sorpresa de la noche la ofrece la presencia de la cantautora chilena Tita Parra (nieta de Violeta Parra). Genuinamente honrada de poder compartir este momento con su “maestra” Séverine —la cual conoció precisamente en un seminario intensivo de canto, años atrás—, Tita nos regala su versión del clásico del folklore infantil chileno El Palomo. Tita y Séverine armonizando mientras instan a la audiencia a cantar, marca el momento más tierno del set.

El tono positivo continúa paradójicamente con Solitude, una canción sobre “la ambigüedad de la soledad”. El changala-changala adictivo y frenético de la guitarra alterna con el son cubano y una base rítmica urbana. Juanjo Gómez destaca además con un solo de guitarra que obligatoriamente manda al descanso el ritmo de la velada.

La misma Séverine se asombra ante los constantes cambios de tono de su repertorio. “Wow, otro cambio”, sentencia, antes de iniciar la única canción en inglés, Let’s. La pieza nos revela a una Séverine más cálida y susurrante. Con Lune, una tonada delicada inspirada en el fenómeno astronómico de la luna de sangre, la voz de Séverine evoca a la balada pop japonesa.

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Para cerrar, la francesa no puede evitar nuevamente canalizar la influencia venezolana, ofreciendo una versión única de la danza zuliana Maracaibera, de Rafael Rincón González. Vivas emula una tambora con su batería y González Sarre ofrece un fantástico solo de bajo mientras Séverine, con su acento marcado, me recuerda graciosamente a Jane Lynch y su “canción de amor guatemalteca” de la película Virgen a Los 40. Es un exitazo.

Los genuinos aplausos hacen que el encore —palabra proveniente del francés, muy adecuadamente— no se haga esperar. Séverine comparte la hermosa La Révolution Des Colibris, una canción extraída de un proyecto discográfico de SoñArtes, una fundación creada por ella y Yilmer Vivas dedicada a acercar el arte a niños venezolanos de escasos recursos.

Como la admirable vocal coach que es, Séverine motiva al público—entre los que se encuentras varios de sus alumnos— a aprenderse y recitar par de secuencias vocales para así lograr a las “cuatro Séverine” que cantan en Viajera, la canción que cierra el disco.

Y así culmina la velada: con una procesión sonora vocal que ha motivado a la audiencia a abandonar su rol pasivo, al menos por dos vueltas.

Séverine, sencillamente, no puede evitar democratizar su enorme talento con pedagogía. Y es eso lo que precisamente identifica este proyecto: innegable sabiduría, talento, carisma y diversidad cultural ofrecida de manera poco pomposa y accesible.

Es un caso raro. Y por eso, es imposible no sentirnos satisfechos y gratamente sorprendidos.

"Solidaridad y cultura", lema de la Semana de Francia 2019

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Del 17 al 23 de junio se celebrará en Caracas, por quinto año consecutivo, la Semana de Francia y este año abre espacio para apoyar el trabajo de diferentes organizaciones no gubernamentales del país. Además, ofrecerá actividades para complacer los gustos más diversos. Una semana para disfrutar de conciertos, cine, exposiciones de arte, charlas sobre diferentes temas, teatro, fútbol... todo bajo el lema “solidaridad y cultura”.

“Nos parece importante que en estos momentos difíciles la cultura sea una herramienta de diálogo, de entendimiento, de cercanía entre nuestros países y la oportunidad de manifestar que permanecemos firmes, nosotros los franceses, al lado de los venezolanos”, comentó el embajador de Francia en Venezuela, Romain Nadal.

La Semana de Francia se inaugura el 17 de junio con un concierto didáctico a cargo de la compositora Diana Arismendi, en la Universidad Católica Andrés Bello, y se repetirá en el Centro de Acción Social por la Música el 21 de junio. También el 17 de junio, en la UCAB, el embajador inaugurará una exposición fotográfica inédita de la Agence France Presse (AFP), una selección de las mejores cuarenta fotos de esa agencia en los últimos diez años.

Será una semana cargada de actividades culturales en la que también habrá espacio para el intercambio de ideas. Uno de ellos: Noche de las ideas, en la sede del Impact Hub, donde se debatirá el tema Venezuela, de cara al presente, el miércoles 19 de junio, bajo la moderación de Willy McKey y la participación del profesor José Rafael Briceño, entre otros renombrados panelistas.

El jueves 20 a las 5:00pm en la Alianza Francesa de La Castellana, se llevará a cabo un conversatorio con la escritora francesa-venezolana Laurence Debray, quien presentará su reciente libro Hija de la revolución, acompañada por la historiadora Inés Quintero y el periodista Alonso Moleiro.

El epicentro

El momento cumbre de La Semana de Francia llegará con la feria Francia Tuya, que se celebrará con el apoyo de Cultura Chacao del 21 al 23 de junio en la plaza Los Palos Grandes. A partir de las 3:00 pm, los asistentes podrán visitar los diferentes stands, y a las 7.30 pm, la banda AH Sinfónico (Anibal Hamilton Sinfónico) hará su primera presentación pública en el país, interpretando un repertorio franco-venezolano. La inédita presentación será precedida por un animado y emotivo tributo a la agrupación Mano negra, interpretado por Nuevas bandas.

Los stands en la feria le permitirán a los visitantes acercarse a diferentes aspectos de la cultura francesa actual: arte, cine, innovación y emprendimiento, el idioma francés, oportunidades de formación en Francia, la gastronomía gala, entre otros.

Por primera vez, varias organizaciones no gubernamentales tienen un espacio en la feria, con la presencia del stand solidario, que contará con la participación de: Alimenta la solidaridad, Dividendo Voluntario, Abc Prodein, Consorven. Instituciones que han contado con el apoyo de la Embajada de Francia en Venezuela.

Una rica agenda de actividades se ofrecerá en simultáneo en los espacios dispuestos en la Plaza Los Palos Grandes, inclusive los más pequeños podrán participar en actividades que van desde un taller de francés hasta una proyección de un documental o película y una animación de títeres.

El sábado 22, los fanáticos del fútbol tienen una cita para vivir en pantalla gigante el partido: Venezuela-Bolivia de la Copa América. Ese mismo día, el elenco de Los Miserables Venezuela presentará un adelanto del musical, próximo a estrenarse.

Finalmente, el domingo estará cargado de cine en el Stand “Cine”, charlas sobre temas que tienen que ver con brindarle una mano a los más necesitados y la esperada final de la quinta edición del concurso nacional: Canta en francés. El ganador se hará acreedor de un viaje a Francia.