
La Siembra del Cuatro 2025 ya tiene su álbum. Así como las promociones de bachilleres dejan su fotografía grupal como registro para la memorabilia de sus colegios, el talento de los participantes destacados del gran festival de cuatristas queda retratado en discos.
Fernando Rodríguez, Jhosttyn Colmenares y Félix Crudele alcanzaron el podio, entre 24 instrumentistas de entre 13 y 36 años de edad, en la fiesta de cuatro cuerdas celebrada entre el 4 y 5 de abril de 2025 en el Centro de Arte La Estancia, en Caracas, cuna del certamen —desde la primera edición de 2004—.
Más tarde, los tres músicos vertieron en el estudio de grabación eso que les permitió brillar en aquellas jornadas frente a la mirada examinadora de Huguette Contramaestre, Milagros Figuera, Ángel Martínez y Miguel Delgado Estévez, jurados de la edición 21º —y la novena en formato competitivo—.
El resultado, Ganadores La Siembra del Cuatro 2025 (2026), álbum editado en formato de CD y disponible en plataformas digitales —grabado por Javier Marín (Audiófilo Productora)—, es un compilado de siete piezas, casi todas de cuatro solista.

Los medallistas
Fernando Rodríguez (Los Teques, 1992), quien ha estado participando en la Siembra del Cuatro desde 2011, presentó en directo un joropo con aire mirandino de su autoría titulado “Un sanantoñero”, en homenaje a su pateadero, San Antonio de los Altos. El arreglo, hecho para afinación aguda (distinto del cam-bur-pin-tón), es un guiño al maestro Fredy Reyna, pionero del instrumento.
Rodríguez se formó desde los 14 años de edad entre la Escuela Vicente Emilio Sojo de Los Teques, la José Ángel Lamas en Caracas y el Conservatorio Simón Bolívar, guiado por maestros como Héctor Molina (C4 Trío). De su cosecha es también un tema titulado “Mi flor de primavera”.
El vals exhibe la madurez de las melodías de Rodríguez. Una madurez que ha alcanzado tras años de experiencia en agrupaciones como Solo Ensamble, Cinético y el Dúo Alquimia, en el que comparte con el también cuatrista Ángel Fernández.
La medalla de plata de aquellas jornadas recayó en las uñas de Jhosttyn Colmenares (Guanare, 2003), quien presenta en el álbum su lectura de “Natalia”, el Vals No 3 de Antonio Lauro, y un joropo colorido y con cierta altivez del Barroco, llamado “Maricela”.
Colmenares, el más joven del clan, comenzó a estudiar formalmente cuatro venezolano a los 9 años de edad en el Ateneo Popular de su ciudad natal con el profesor Eleazar Valderrama y ya ha había obtenido un segundo puesto en una edición previa de La Siembra. Actualmente, integra la Orquesta de Música Venezolana Simón Díaz de El Sistema. Además, comparte con Miguel Aom el ensamble Kapüy, encargado de reactivar las Noches de Guataca en Caracas desde el 27 de mayo de 2026.
Actual profesor de cuatro del Colegio Emil Friedman y maestro a través de su canal de Youtube Solo Cuatro, Félix Crudele (Caracas, 1991) se llevó el bronce en las votaciones, pero es el encargado de abrir el álbum con su joropo de estilo caraqueño “Cuatro cuerdas al alma”.
Crudele, a quien le fascinó el cuatro desde sus 9 años de edad, cuando lo vio en manos del maestro Cheo Hurtado, es el más experimentado de la promoción. Ha participado en recitales de la Sinfónica Juvenil de Chacao, entre otras citas importantes. Como muestra de su visión conceptual y global del instrumento, está su sofisticado vals “Aires de cambio”.

Napa de lujo
La Siembra del Cuatro, el festival que creó el maestro Cheo Hurtado, ha sido un catalizador del proceso de desarrollo del cuatro venezolano desde aquella primera cita del día 4 del mes 4 del año 4 de este siglo.
La Siembra ha sido lugar de encuentro de apasionados de cada rincón del país, catapulta de talento, fiesta y taller de intercambio de conocimientos y experiencias. El cuatro no sería lo que es hoy sin ese festival.
Muchos de los nombres que van cubriendo la pared de gloria del certamen ya son conocidos. De Carlos Capacho a los tres miembros del C4, Jorge Glem, Edward Ramírez y Héctor Molina, así como Miguel Siso, Nelson González, Leo Rondón, Alis Cruces, Liceth Hernández, Daniel Requena, Marcel Moncourt, Luis Pino, Isidro Landaeta, Luis Cuevas y muchos otros, todos dignos representantes del instrumento rey de Venezuela.
Una de las virtudes del álbum Ganadores La Siembra del Cuatro 2025 es la filigrana de sus melodías; la posibilidad de exponer planteamientos estéticos que van más allá del rasgueo impresionante y de las manos veloces, que suelen acompañar los performances que dejan boquiabiertos al público cautivo.
Tras las seis piezas, dos por cabeza, se les suma el mentor de todos, el gran Cheo Hurtado y, con él, los maestros David “Zancudo” Peña (contrabajo) y Juan Ernesto Laya (maracas), para un bis, pluma de Hurtado, llamado jocosamente “Seiscuenciamodulada” porque es un seis por derecho.
Que siga la fiesta del cuatro venezolano.