18 años de un semillero de grandes cuatristas



Por Eudomar Chacón Hernández

Miguel Siso, Jorge Glem, Daniel Requena, Carlos Capacho, Edward Ramírez y Héctor Molina son nombres que resuenan en la mente de muchos cuando se piensa en la actual generación de cuatristas venezolanos. Ellos no sólo tienen en común ser grandes ejecutantes de nuestro instrumento nacional; también pertenecen a una estirpe de músicos que son cosecha de La Siembra del Cuatro, el festival que Cheo Hurtado fundó el día 4 del mes 4 de 2004, y que este año llega a su mayoría de edad.

Para festejarlo, Hurtado reunirá a un nutrido grupo de participantes de las distintas ediciones en un mismo evento, que se realizará este domingo 3 de abril (un día antes del Día Internacional del Cuatro) a las 11:00 am en el Centro Cultural Chacao. En la gala, en la que también se celebrará el 105° aniversario del natalicio del maestro Fredy Reyna, se darán cita nombres de nuestra venezolanidad, como Ensamble Gurrufío, Miguel Delgado Estévez, Annaé Torrealba y Francisco Pacheco. También estará presente Suena 4, el Grupo Morichal, Ángel Martínez y la cátedra de cuatro del Colegio Emil Friedman.

El nivel musical de quienes han pasado por La Siembra del Cuatro representa para Hurtado una confirmación viviente, sonora y artística de lo que ha sido el proyecto. “Agrupaciones como C4 Trío, Suena 4 y Guasak4, que son fruto de este festival, se han abierto a la posibilidad de explorar géneros distintos a los tradicionales. Eso a mí me llena de orgullo y me da ganas de continuar”, dijo el maestro, miembro del Ensamble Gurrufío, a Guataca.

Con miras a seguir expandiendo el alcance de este semillero, su fundador llegó a un acuerdo con la Dirección de Cultura de la Universidad Central de Venezuela para abrir la Cátedra de cuatro venezolano, cuyos detalles se compartirán durante el concierto aniversario.

Hurtado también resaltó que la evidente proyección internacional que el cuatro ha adquirido en la última década, lo ha puesto en la mira de grandes virtuosos del mundo, como el bajista Víctor Wooten (conocido como “El Michael Jordan del bajo”), quien le dijo a Jorge Glem que el cuatro es el instrumento del futuro. “Es importantístimo que un músico de ese nivel diga algo así. Por eso seguimos trabajando en pro de formar a las nuevas generaciones. Yo creo que el futuro del cuatro está en buenas manos, y los jóvenes son los que le van a dar permanencia en el tiempo».

En esta 18º edición de La Siembra del Cuatro, Hurtado se sigue confesando un enamorado de la riqueza sonora, la versatilidad y la nobleza del instrumento nacional. Tantos años de sembrar y cosechar le han servido para confirmar que el cuatro está en el corazón de Venezuela, “y el corazón de Venezuela está en el cuatro”.